martes, 22 de noviembre de 2011

Torrelobatón recuerda al Padre Hoyos con la adquisición de una talla y una vidriera

La celebración del tercer centenario del nacimiento y bautismo del beato Bernardo Francisco de Hoyos ha llevado al municipio de Torrelobatón, el pueblo que le vio nacer en 1711, a celebrar esta fecha tan señalada con la adquisición de una talla y una vidriera dedicada al hijo predilecto de la villa y gran impulsor de la devoción del Corazón de Jesús.
La idea surgió de la parroquia de la localidad, desde la cual, se informó a los feligreses de la intención de encargar una imagen y una vidriera en honor al beato. La propuesta fue muy bien acogida entre los vecinos, que en febrero de 2010 comenzaron a realizar donativos para la adquisición de ambas obras.
La inversión total asciende a 9.000 euros, de los cuales, ya se ha recaudado la mayor parte, unos 7.500 euros. José Mª Gil, párroco de la localidad, manifestaba su satisfacción por la implicación de los torreños para conseguir que se materializara este proyecto: «Desde la parroquia estamos muy satisfechos por el interés de los vecinos esperando que llegara la imagen. Ahora nos gustaría poder arreglar la casa en que nació el Beato P. Hoyos hace 300 años. La gente que viene de fuera pregunta si es posible visitarla y nos vemos obligados a decir que se ha conservado tres siglos, pero que ahora es necesario acondicionarla para hacerla visitable».
La vidriera ha sido instalada hace unos días en el baptisterio de la Iglesia de Santa María. En ella destaca un óvalo con fondo azul y una paloma que simboliza el Espíritu Santo y la concha del bautismo, con la leyenda: 'Aquí fue bautizado Bernardo F. de Hoyos 5-septiembre-1711'. En cuanto a la imagen del Padre Hoyos, tallada en madera policromada, aparece el joven sacerdote con el libro 'El tesoro escondido' entre sus manos, que él mismo inspiró. Es una talla que está preparada para procesionar y que posiblemente se ubique de forma definitiva en la denominada Capilla de los Cabrera, en la Iglesia de Santa María, donde también está la imagen del Corazón de Jesús.
Excursión
La imagen será bendecida mañana, por el arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, quien oficiará una solemne misa en Torrelobatón con motivo de la celebración del tercer centenario del nacimiento del Padre Hoyos. Para ese día se ha organizado también una excursión que recorrerá los pueblos en los que transcurrió la vida del joven beato, Medina del Campo, Tordesillas, Villagarcía de Campos, para finalizar en Torrelobatón. Dada la gran devoción que el pueblo procesa al Beato, el Ayuntamiento manifestó en su día a los vecinos, la intención de elaborar un proyecto para llevar a cabo una rehabilitación de la casa natal de Bernardo de Hoyos, y así abrir sus puertas al público como casa museo.  

02.09.11 - LAURA NEGRO TORRELOBATÓN.

martes, 19 de abril de 2011

Torrelobatón rememora la última cena de los Comuneros antes de la batalla

Grupos teatrales recuerdan los momentos previos a la confrontación en Villalar
18.04.11 - 01:06 - LAURA NEGRO TORRELOBATÓN.



Se cumplen 490 años de aquella noche en la que Padilla, Bravo y Maldonado, reunidos con sus hombres de confianza en el castillo de Torrelobatón, ideaban la mejor estrategia para llegar a Toro y asentar allí su cuartel general, mientras los partidarios del Rey Carlos les seguían de cerca. Nada les hizo temer la fatídica emboscada en la que se verían envueltos el día 23 de abril de 1521 en Villalar. Esa última cena de los comuneros, organizada por la Asociación el Castillo, se celebró el pasado sábado por la noche en Torrelobatón. Este evento suele celebrarse cada año el 22 de abril, sin embargo, en esta ocasión ha habido que adelantarlo debido a las fiestas de la Semana Santa. Más de 90 comensales pudieron disfrutar de una velada llena de sorpresas, en la que no faltó la música, el baile y sobre todo el buen humor.
A las diez de la noche dio comienzo el espectáculo. Padilla, Bravo y Maldonado recibían a sus invitados en el centro cultural de la localidad, convertido para la ocasión en un gran salón de banquetes engalanado. La mayor parte de los comensales acudían ataviados al estilo medieval, para empaparse del ambiente, y sentirse transportados a aquella noche del siglo XVI
A lo largo de la velada, los integrantes del grupo de teatro local La Barbacana recrearon los acontecimientos históricos vividos en Torrelobatón en la última noche que pasaron los comuneros. La obra 'Preludio de una batalla', ha sido creada por Valquiria Teatro, una formación teatral de reciente creación, que ha colaborado con el historiador vallisoletano Alejandro Rebollo, quien les ha proporcionado documentación de la época para la realización del guión. María Negro, de Valquiria Teatro, habló sobre los personajes de esta historia: «Para los comuneros era una noche muy especial. Partían hacia la batalla cargados de esperanza y movidos por sus ideales. Son personajes llenos de vida y pasión y eso es lo que hemos querido que reciba el público», explica. Julián Rosón, actor de La Barbacana, representó al capitán de la tropa durante el banquete. «Para mí ha sido todo un honor ser Padilla durante unas horas. Es un personaje que se siente acorralado y tiene que tomar la que él considera la mejor decisión, dejar Torrelobatón y partir de forma inmediata».
Entre actuación y actuación, los comensales tuvieron que ingeniárselas para comer sin utilizar cubiertos y ataviados con un gran babero. El entrante se tomó sin dificultad, unas típicas sopas de ajo al estilo Padilla, y que fueron preparadas por las integrantes de la Junta Directiva de la asociación y algunas de las socias. Berna Torres aseguró que cada año organizamos la cena con mucha ilusión. Nos lleva meses prepararlo todo, y los últimos días son de locura, pero al final uno se siente recompensado con el trabajo realizado, cuando ves que todo sale bien y que es un gran evento para el pueblo». De segundo plato, un exquisito pollo asado con pimientos y manzanas, regado con vinos y licores para alegrar y caldear el ambiente. A continuación, queso con membrillo y más tarde el postre, un apetitoso bizcocho relleno de frutos secos.
De repente, entre el público, una tenebrosa pitonisa apareció haciendo aspavientos, advirtiendo de los malos augurios que acechaban al bando comunero para impedir su partida. Los capitanes le hicieron callar y le advirtieron que lo que les esperaba era otra gran victoria como la que semanas atrás habían tenido en Torrelobatón.
Tras el gran banquete, los asistentes tomaron café de puchero y orujo, mientras de fondo sonaba la melodía de los diferentes instrumentos de La Charambita, que transportó a todos al medievo. La fiesta se alargó hasta bien entrada la madrugada.
Todo está preparado también para recibir el sábado 23 de abril a los miles de turistas que cada año acuden al mercado comunero. Artesanos de diversos puntos de la geografía española se darán cita en este colorido mercado ambientado en el año 1521. De nuevo, el día 23, a las doce de la mañana, el grupo La Barbacana, llevará a cabo una recreación histórica que mostrará la partida de los comuneros hacia la gran derrota de Villalar.
Talleres artesanales, grupos de danzas y paloteo, exposiciones de aves de corral y juegos gigantes para los más pequeños, completarán este mercado comunero, que es cita obligada para todos aquellos que celebran la fiesta de la comunidad.

viernes, 15 de abril de 2011

Última cena comunera

rtvcyl.es - lunes, 11 de abril de 2011

Todavía faltan dos semanas para que se celebre el día de la Comunidad en Villalar de los Comuneros, pero ya hay quien ultima los preparativos para ese día. En Torrelobatón, Padilla, Bravo y Maldonado preparan su ataque del día 23 de abril en una batalla que esta vez tendrá un final muy diferente


http://www.rtvcyl.es/noticia/4352EA66-E51F-4AA5-DF3066C41F3BC38B/20110411/batalla/final/inesperado

viernes, 1 de abril de 2011

Jornadas Comuneras 2011

CENA COMUNERA Y FIESTA INFANTIL COMUNERA

Cena Comunera: Sábado 16 de abril. El menú será similar al de años anteriores. Los precios serán los siguientes:

 22 Euros SOCIOS (habiendo pagado la cuota del 2011)

 27 Euros NO socios

Aforo máximo 120 personas, que se completará por riguroso orden de inscripción.

Los socios tendrán prioridad sobre los no socios.

CADA PERSONA RECIBIRÁ UN VALE NOMINATIVO, QUE SERÁ IMPRESCINDIBLE PRESENTAR EL DÍA DE LA CENA. EL VALE SERÁ PERSONAL E INTRANSFERIBLE. EN NINGÚN CASO PODRÁ ENTRAR UN NO SOCIO CON EL VALE DE UN SOCIO.

Fiesta infantil Comunera: Domingo 17 de abril

 5 Euros SOCIOS (habiendo pagado la cuota del 2011)

 8 Euros NO socios

Por lo tanto, se comunica a todos los interesados en asistir a cualquiera de los dos eventos, que el único día para apuntarse será el día Domingo 3 de Abril de 18:00 a 20:00 horas, en el local de la asociación (antiguo local de los jubilados).

Es imprescindible el previo pago del importe para poder asistir tanto a la cena comunera, como a la fiesta infantil comunera.

Para ambos eventos se recomienda ir ataviado al estilo de la época Comunera

lunes, 28 de marzo de 2011

El Cid cabalga de nuevo 50 años después






El Mundo. Valladolid. Cristina San José (27-2-2011)


Torrelobatón amaneció en el siglo XI y las luces y cámaras delataban un momento histórico, la magia del cine se apoderó de este pacífico lugar para el rodaje de El Cid. La superproducción de Hollywood eligió el municipio por su emblemático castillo para recrear la burgalesa villa de Vivar y Rodrigo Díaz en la piel de Charlton Heston dejó para siempre su huella en este rincón vallisoletano. El pueblo apenas aparece siete minutos en la cinta, pero para aquellas escenas se necesitaron tres días de rodaje y más de 400 extras de la zona. Corría el año 1961, mes de marzo. Los días 22, 23 y 24, miércoles, jueves y viernes previos a la Semana Santa, se desarrolló la acción. El Cid Campeador resucitó de la literatura épica y eligió Torrelobatón convertido en Vivar para el regreso de la Taifa de Zaragoza junto con su mesnada. La escena se extendió desde la falda de la colina donde se asienta el castillo hasta la arboleda que existe junto al río Hornija. Según explica Lourdes Ortega, responsable de la oficina de turismo del municipio, además de los actores llegados de Hollywood, formaron parte de esta recreación más de 400 extras, entre ellos cerca de cien universitarios de Valladolid, sobre todo de las Facultades de Derecho y Medicina. El resto fueron vecinos de Torrelobatón que además aportaron aperos agrícolas, carros, bueyes y burros. También jugó un papel destacado la caballería procedente del Regimiento de Farnesio de la capital. Los universitarios cobraron 350 pesetas Organizaron grupos de 50 extras con un jefe por cada uno de ellos que se ocupó de recoger el vestuario y pagar 100 pesetas a cada uno por día trabajado, un sueldo que ascendió a 350 pesetas en el caso de los universitarios que se desplazaban desde Valaldolid. Entre los responsables de grupo se encontraron Emilio Martín, Heriberto de los Ojos, Sebastián Bueno, y dos maestros del pueblo. Doroteo Bruña, Raimundo del Moral, Javier Fernández y algún otro más llevaron sus asnos y Teodoro y Julián Bueno los carros y bueyes. A los que mejor se reconoce en la pantalla es a Melitón Bueno, Rafael Alonso, Raimundo del Moral (hijo), Teófilo Puerta, Antonio Martín, Aniceto Pérez, Lorenzo Adalia y Carmelo. "Queremos agradecer especialmente la colaboración en los actos de conmemoración de Martín San Miguel, uno de aquellos estudiantes que gracias a él hoy hemos conocido más detalles y hemos contado con sus fotos del rodaje, que muy gustosamente ha cedido para la celebración de los 50 años de El Cid", quiere dejar claro Ortega, encargada de organizar los actos junto a la alcaldesa, Natividad Casares, y la concejala de Cultura, Mercedes Alonso.

miércoles, 16 de marzo de 2011

«Charlton Heston era un señor que nos trataba muy bien»

LAURA NEGRO LUENGO. Norte de Castilla (16-3-2011)


El pueblo de Torrelobatón en pleno se dio cita el domingo en el Centro de Cultura, para asistir a los actos programados con motivo de la celebración del 50 aniversario del rodaje de la película 'El Cid', una superproducción de Hollywood con Charlton Heston y Sofía Loren como protagonistas y que narra las hazañas del legendario héroe medieval español.
En el rodaje de la película, participaron la mayor parte de los vecinos del pueblo, quienes recuerdan aquellos días, con todo detalle. Valeriano Puerta, uno de los figurantes aseguraba: «fueron días muy emocionantes, Charlton Heston era todo un señor, hablaba en inglés, pero nos trataba muy bien. Tuvimos que repetir la escena muchas veces. Bajábamos corriendo por la carretera y gritando '¡Matadles, matadles!' y como no salía bien, pues tocaba repetir».
El rodaje de la película ha sido uno de los acontecimientos históricos más relevantes de los últimos años en esta pequeña villa, según reconocen los propios vecinos. Por este motivo, el Ayuntamiento de Torrelobatón ha organizado diferentes actos, a los que ha asistido un público muy numeroso.
Una exposición de una treintena de fotografías, han acercado de nuevo a los vecinos a aquel marzo del año 1961. Las imágenes fueron tomadas durante el rodaje y los descansos de la película por Martín, uno de los estudiantes universitarios que participaron como extras, y que ha cedido al consistorio de la localidad, para poder llevar a cabo la exposición.
Carteles del estreno del filme de diferentes partes del mundo: Londres, Japón, Madrid, Brasil, París, etc… completan esta interesante exposición de una película que es ya una joya del séptimo arte.
Natividad Casares, alcaldesa de la localidad, fue la encargada de presentar el acto, destacando la importancia histórica que acarreó la grabación de la película para esta pequeña villa.
Lourdes Ortega, la técnico de turismo de Torrelobatón y una de las promotoras de la celebración del aniversario, asegura: «En aquella época, a muchos de los vecinos les sirvió para abrir los ojos a un mundo exterior que no conocían. Quizás ahora no pueda entenderse que un rodaje de una película pudiera tener tanta repercusión, pero fue un verdadero acontecimiento para el pueblo, que ya forma parte de nuestra historia».
Antes de la proyección de la película, también se leyó una carta escrita por el hijo del desaparecido actor Charlton Heston, Fraser, quien ha querido dedicar a los vecinos de Torrelobatón unas líneas en agradecimiento a la gran acogida que se dio a su padre durante la grabación del filme:»¡Y Torrelobatón! ¡Qué maravillosa localización! Su castillo fue el lugar idóneo para la pompa y la galantería del Cid. Fue una gran aventura y placer filmar en ese maravilloso lugar».
Fraser Heston, también ha facilitado tres fotografías del su álbum familiar, en las que aparecen padre e hijo durante el rodaje de la película y que fueron tomadas en 1961 por Lydia Clarke Heston, esposa del fallecido actor.
Todos los vecinos siguen recordando con gran cariño aquellos días en los que por unas horas Torrelobatón y sus paisajes se convirtieron en Vivar, cuna del Cid Campeador, para la meca del cine.

sábado, 12 de marzo de 2011

El Cid cabalgó en los Torozos














Torrelobatón conmemora los 50 años del rodaje de la película protagonizada por Charlton Heston. LAURA NEGRO LUENGO


En marzo de 1961, Torrelobatón, se convirtió durante unos días en plató de Hollywood. Cámaras, grúas, camiones, decorados y vestuario transformaron la villa de los Comuneros de Castilla en Vivar, el pueblo natal de uno de los héroes nacionales: el Cid Campeador.
En estos días se cumplen los 50 años del rodaje de 'El Cid', una superproducción que hizo que Torrelobatón fuera conocido dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero inicialmente, la película tenía unas pretensiones más modestas y limitadas. La idea original surgió del director español Rafael Gil, quien contaba con un guión de Vicente Escribá y con Francisco Rabal para el papel protagonista. Finalmente, el productor norteamericano Samuel Bronston compró los derechos de la película y dio forma a un ambicioso proyecto con carácter de superproducción internacional, dirigido por Anthony Mann, y con nuevo guión de Philip Yordan.
El rodaje duró más de 100 días, incluyendo los desplazamientos entre los diferentes escenarios elegidos: Peñíscola, Ampudia, Colmenar Viejo, Belmonte&hellip, y por supuesto, Torrelobatón, donde el rodaje duró tres días, en los que hubo un amplísimo despliegue de medios. El presupuesto sobrepasó los 420 millones de pesetas. 30 millones de ellos para las armas de los actores de los cinco ejércitos (tres cristianos y dos sarracenos).
EL NORTE DE CASTILLA hizo un seguimiento especial, para el que contó con el cronista Antonio Hernández Higuera, que recogió todo lo que aconteció durante los días previos y en el rodaje en unas impecables crónicas. En la primera visita que hizo Hernández Higuera estuvo acompañado por Félix Sarmentero, profesor de Torrelobatón, que hizo que su alumno Juan Manuel Gordoncillo, de 9 años, los acompañara hasta el set de rodaje, para entrevistarse con el jefe de producción. Hoy, Juan Manuel tiene 60 años y recuerda aquel momento con cariño: «El profesor me hizo acompañar al grupo de periodistas a la era donde habían levantado el campamento. Se quedaron impresionados con el despliegue».
El reclutamiento de los extras fue una difícil tarea. Finalmente, fueron incluidos cerca de 600 figurantes, de los cuales, 180 hombres, 120 mujeres, 30 niñas y 26 niños eran de Torrelobatón y pueblos de los alrededores. Todos estaban impacientes porque llegara la fecha de inicio del rodaje: el 23 de marzo. En los días previos, la vida tranquila y sin ruidos del pueblo, vio su paz alterada por el considerable aumento del tráfico de coches y camiones. Uno de los vecinos de Torrelobatón, Luis Luengo, dueño de la antigua gasolinera y del taller de reparaciones, recuerda aquel mes de marzo, como días de duro trabajo. «Los surtidores de gasolina estaban muy concurridos, no solo por los visitantes, sino también los que estaban haciendo la película venían muy a menudo, ya que tenían un grupo electrógeno para producir luz en el campamento y consumía muchísimo gasoil, que en aquel entonces costaba a 2,75 pesetas».
El 22 de marzo, los actores, el director y otros miembros del equipo, llegaron a Valladolid procedentes de Ampudia. Según las crónicas de la época, en la cara de Charlton Heston, se percibía cierto gesto de cansancio. Como dato curioso, Hernández Higuera destacaba también otro de sus artículos, «Heston, al firmar el contrato, solicitó que la actriz encargada de encarnar a doña Jimena fuera tan hermosa y encantadora como pintaron a la mujer del Cid, historiadores y poetas. No hubo mucho que discutir; la elegida fue Sofía Loren, y por cierto, se acertó plenamente, pues su trabajo se ha desarrollado a satisfacción de productores y director». Como curiosidad, otra de las actrices que se barajaron para doña Jimena, fue Sara Montiel, esposa por aquel entonces del director Anthony Mann, pero que rechazó el papel.
Jueves Santo
La mañana del 23 de marzo, Jueves Santo para más señas, comenzó de madrugada, ya que el director, quería grabar algunas escenas al amanecer. La hora de levantarse eran las 5 de la mañana. Había que estar a punto para maquillarse, vestirse y tener todo listo para la salida del sol. El lugar elegido era el puente sobre el río Hornija, desde donde se divisa un majestuoso paisaje, con el castillo y la barbacana de fondo y a muy pocos metros de allí, la ermita del Cristo de las Angustias, patrono de la localidad. En ese mismo escenario 440 años antes, se desarrolló también una de las más interesantes páginas de la historia de Castilla: la salida de los Comuneros hacia Villalar.
La escena rodada en Torrelobatón, que tiene una duración de unos tres minutos, recoge el momento en que Rodrigo Díaz (Charlton Heston) solicita de su padre, don Diego (Michael Hordern), el perdón de los emires prisioneros en Vivar, mientras el pueblo entero insiste una y otra vez en que debía condenárseles a muerte, hasta que Rodrigo les convence de que este sacrificio es contraproducente para la paz. El emir Moutamin (Douglas Wilmer), le brinda amistad eterna, y por primera vez, suena la palabra 'CID' en boca de un sarraceno.
El director obligó a los extras a repetir la escena infinidad de veces, en ocasiones fue porque los extras lo hacían mal adrede y así alargar más el rodaje para que el sueldo fuera mayor. El torreño Esteban Lorenzo lo recuerda muy bien: «Los universitarios de Valladolid, que eran muy listos&hellip de vez en cuando dejaban ver un reloj o unas gafas, y claro&hellip había que repetir. Y encima, luego nos enteramos que les pagaban más que a nosotros. Además de universitarios, también vinieron soldados de la Academia de Caballería, con sus caballos».
Contaba Hernández Higuera, que como Anthony Mann no veía la suficiente energía y fuerza en los extras, se subió a su caballete y agitando enérgicamente sus brazos gritaba: «¡¡Así, debéis actuar!!».
La carretera, ya en aquella época estaba asfaltada, por ello, tuvieron que cubrirla de arena. El equipo de producción disponía de dos banderas, una de color blanco, que significaba paso libre y permitía a los extras circular libremente por el lugar acotado; y otra de color rojo que por el contrario, prohibía terminantemente que los figurantes se movieran de su sitio.
Los vecinos que actuaron como figurantes aseguran que el jornal estuvo muy bien pagado. El sueldo por un día era de 100 pesetas y un bocadillo de chorizo, recibido por los vecinos con cierto remilgo, ya que al estar en días de cuaresma, muchos se negaron a comerlo.
El vistoso atuendo que la productora prestó a los extras causó gran sensación entre los torreños, muchos de los cuales se resistieron a devolver el atrezzo, para poder utilizarlo en carnavales. Según Esteban Lorenzo, «Los trajes eran muy llamativos, y el maquillaje también. A mí me tocó hacer de moro, me untaron el pelo de negro, y me pintaron la cara con manchas rojas, que parecían sangre. Yo tenía que ir en un carro tirado con bueyes, y uno de mis compañeros de carro era el actor Emilio Laguna, que también participó como extra».
El ambiente era festivo. Faustina Bruña recuerda aquellos momentos con gran emoción, ya que su padre Doroteo fue uno de los extras, con un destacado papel: «Mi padre era el encargado de llevar una mula de la que colgaban unas alforjas. En ellas, había un cuchillo que Charlton Heston sacaba durante la escena para cortar la soga que amordazaba al moro. Él estaba muy contento con su cometido, porque además, su papel estaba mejor pagado que el del resto de los extras».
Durante los tres días que duró el rodaje en Torrelobatón, los actores principales se alojaron en un hotel de la capital, sin embargo, los actores de reparto pernoctaron en la localidad, en tiendas que se levantaron para tal efecto. Muchos vecinos incluso, ganaron un dinero extra alquilando habitaciones en sus casas a figurantes de Valladolid y curiosos que se acercaron a ver de cerca el rodaje. Éste es el caso de Geña Bueno, quien preparó su casa con mucho esmero para hospedar a visitantes: «Vino el alcalde y todo a ver la casa. Yo limpié hasta el último rincón e incluso enceré todos los suelos. El alcalde me felicitó por lo bien que la tenía. Preparé la mejor habitación y la cama de novia, que tenía un buen colchón de lana y una preciosa colcha. Mi marido, mis dos hijos y yo dormimos todos juntos en otra cama, dejando la buena para los huéspedes, pero al final, no vino nadie a dormir».
Saturnina Díez, es la torreña de mayor edad y a sus 94 años guarda un gran recuerdo: «Yo era modista, y alguien se lo debió de decir a los de la película, porque me trajeron telas de colores granate y mostaza para que les hiciera unos estandartes y banderas. Se portaron muy bien, porque me dieron hasta el hilo. Para mí es un orgullo que un trabajo mío se haya visto en una película tan importante».
El equipo de producción quedó muy satisfecho del trato recibido en el pueblo y de la gran colaboración del alcalde Teógenes Puerta, y su corporación, quienes dieron las mayores facilidades. Leonor Puerta, hija del entonces alcalde, recuerda: «Mi padre tuvo que hacer muchos trámites los días anteriores al rodaje y organizar todo. Una de las cosas de las que se encargó, fue de conseguir la era en la que se asentaron las carpas para el equipo y el vestuario. Para ello se tuvo que reunir con el dueño, Luis García, quien la cedió muy gustosamente».
A la hora de producir una película como 'El Cid', las principales preocupaciones suelen ser la búsqueda de los puntos de cada filmación y el camuflaje de aquellos elementos que pudieran chocar con el rigor histórico. En el caso de Torrelobatón, ese camuflaje no fue necesario, ya que el lugar elegido cumplía con los requisitos de la época.
Cuentan los vecinos que el viernes 24 de marzo, a las seis de la tarde, se dio por terminada la jornada. Sin embargo, a eso de las nueve de la noche, los potentes focos se volvieron a encender para sorpresa de los torreños. Quedaba por grabar la mejor escena, la final, cuando el Cid ya muerto y ataviado con su armadura, cabalga sobre Babieca y si dirige hacia el Valle del Hornija. Durante la grabación de esta escena, el silencio era sepulcral. «La escena final de la película, la grabaron en la carretera de la Mota. Tuvieron que acondicionarlo para que pareciera una playa y pusieron muchos focos, de tal manera, que el asfalto parecía el mar. Todo el mundo piensa al ver la película, que el Cid está en la playa de Valencia, pero no es así&hellip este paisaje es de Torrelobatón, donde el Cid ganó la batalla después de muerto», asegura orgulloso Segundo Garrote, quien también trabajó como extra con 15 años.
El día 25 de marzo, Charlton Heston, acompañado de su esposa y otras figuras relevantes del reparto, visitaron de nuevo el pueblo, ya como turistas, y se estuvieron fotografiando con algunos de los lugareños, especialmente con niños y ancianos, muchos de los cuales, se sienten orgullosos de formar parte del álbum familiar de una leyenda de Hollywood.
La película se estrenó el día 5 de diciembre en Londres y el 27 de diciembre de 1961 en el Cine Capitol de Madrid. La mayor parte de los torreños la vieron en el Calderón, y todos recuerdan las carcajadas que soltaron cuando vieron la escena en la que fueron protagonistas, y la consiguiente bronca del jefe de la sala del cine, quien no entendía la juerga que se traían los torreños.
Recreación de la grabación
En el año 2006, coincidiendo con los 45 años del rodaje, la Asociación Cultural el Castillo de Torrelobatón, grabó un documental con testimonios de los que participaron en la película y llevó a cabo una recreación de la escena que en su día se grabó en Torrelobatón. En esta recreación participaron prácticamente todos los vecinos. Los mayores ilusionados con revivir un momento muy importante y los pequeños, contentos por poder compartir un pedazo de la historia de sus mayores.
Los vecinos pasaron un buen rato gritando «Matadles, matadles», igual que en la escena original. El papel de Charlton Heston lo hizo Jesús González, quien recuerda aquel día con gran cariño: «Yo no había nacido cuando rodaron la película, pero fue un orgullo para mí representar al Cid y a Charlton Heston en la recreación. Fue algo inolvidable y que repetiría sin dudarlo». Otro de los protagonistas de la recreación fue el joven Jorge Hernández, que interpretó el mismo papel que hizo su abuelo Doroteo en la película, llevando la mula del Cid. «Fue algo increíble compartir ese momento con todos los vecinos del pueblo. Lo viví con mucha intensidad. Representar el papel que hace tantos años desempeñó mi abuelo, me resultó muy emocionante».

Nortecastilla.es (12-3-2011)